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      En qué piensan los arquitectos cuando proyectan las grandes obras públicas

      Lucio Morini, Daniel Becker y Martín Torrado, autores del Centro Cívico de Córdoba, el CCK y de los proyectos del Parque Olímpico respectivamente, debatieron en un congreso organizado por el Gobierno porteño sobre los valores y desafíos de la arquitectura estatal.

      En qué piensan los arquitectos cuando proyectan las grandes obras públicasCLAIMA20140916_0267 CENTRO CÍVICO DE CÓRDOBA. El proyecto de GGMPU + Lucio Morini fue contratado por un desarrolador.

      Valores y desafíos de la arquitectura pública fue el título de una de las mesas redonda que tuvo lugar en el Congreso Internacional de Urbanismo y Movilidad organizado por el Gobierno porteño la semana pasada en el auditorio de su sede en Parque Patricios. Los panelistas fueron tres arquitectos de la generación intermedia que ya cuentan en su haber o que tienen en proyecto varias obras públicas relevantes.

      Lucio Morini es cordobés, tal vez el más rupturista e imprevisible de los tres, autor del Museo Caraffa y del sin precedentes e icónico Centro Cívico de Córdoba.

      Daniel Becker, el de más larga trayectoria, realizador de obras públicas descomunales como el CCK (originalmente Centro Cultural del Bicentenario) , el Museo de la Aduana y, ahora, viene dibujando los planos para el Parque del Paseo de Bajo que ganó por concurso.

      Martín Torrado, también con varios pergaminos como concursero, en la actualidad, con su ascetismo casi miesiano (por el arquitecto Mies van der Rohe) está a cargo de la dirección general de Innovación Urbana del Ministerio de Desarrollo Urbano y Transporte porteño y está haciendo el Parque Olímpico y el Ministerio de Desarrollo Humano y Hábitat del Gobierno porteño en donde estaba el Elefante Blanco en la Villa 15.

      Los tres son valiosos referentes de la arquitectura nacional con maneras de hacer bien distintas. Morini es el que genera una arquitectura más icónica. Su Centro Cívico en Córdoba es un planchón bajo y extendido del que sobresale una torre facetada y retorcida de hormigón que como cuenta el mismo se ha convertido en un ícono. “Lo más lindo es cuando una obra es exitosa en la comunidad… Imagínense entrar a un supermercado y encontrarte con una sal con la forma del centro cívico”.

      OBRA PÚBLICA I. El edificio del Centro Cívico del Bicentenario de Lucio Morini en Córdoba.OBRA PÚBLICA I. El edificio del Centro Cívico del Bicentenario de Lucio Morini en Córdoba.

      A Becker le pasó algo parecido con la ya famosa “ballena” del CCK que pasó a ser la palabra que identificó el gran auditorio que está dentro del ex Palacio de Correos. Para Becker cualquier metáfora es válida, pero aclara que como todos los arquitectos saben nadie piensa en cetáceos cuando tiene que diseñar un edificio. En realidad le dieron esa forma porque querían que la luz natural bañara todo el espacio y llegara a la planta baja. Y confesó que un principio el edificio se resumía en: un chancho, por la sala sinfónica; una jaula, por el entramado que reconfiguraba y delimitaba lo que antes era el área industrial del correo; y una araña, “como la que tenemos en la casa de la abuela”, donde hay salas de exposición. “Pero esa metáfora no daba, asegura. Si teníamos jaula, chancho o ballena y araña, eso era un zoológico”. Entonces, en vez de araña, le pusieron a ese artefacto que cuelga de grandes vigas en el techo, el chandelier en consonancia con el origen francés del edificio proyectado por Norbert Maillart.

      OBRA PUBLICA II. El Centro Cultural Kirchner proyectado por el estudio B4FS.OBRA PUBLICA II. El Centro Cultural Kirchner proyectado por el estudio B4FS.

      “Yo no estoy tan de acuerdo con que la arquitectura se pueda tomar como metáfora”, retruca Torrado. Para mí el ascetismo y la austeridad, el sistema constructivo y la atemporalidad es el valor que tiene que estar en primer plano en los edificios públicos.” Y agrega: “Claro que la arquitectura pública debe funcionar como faro. Debe marcar cómo ir para adelante, proponer la tecnología, cómo deben avanzar las cosas. Ser el ejemplo sobre la elección del tipo de edificio, de lo que va a representar… Lo importante es, con esa cosa que es necesaria, qué arquitectura producís.” “Yo también creo que la arquitectura tiene que ser austera. Pero no creo en el ascetismo, si en cierto nivel de responsabilidad social y austeridad”, dice Becker y lanza una pregunta: “¿Cuánto vale el CCK en relación a lo que costó, si asumimos que es un edificio histórico que se amortizó en el tiempo pero además, después de esta nueva inversión del Estado, es un centro cultural que está pensado para funcionar otros cien años más?

      El chandelier y la ballena. Metáfora que alude a las arañas que cuelgan en "la casa de nuestras abuelas" (en su interior, salas de exposiciones) y la ballena en donde funciona el gran auditorio.El chandelier y la ballena. Metáfora que alude a las arañas que cuelgan en "la casa de nuestras abuelas" (en su interior, salas de exposiciones) y la ballena en donde funciona el gran auditorio.

      Entre los temas abordados en la mesa también estuvo presente el reconocimiento tanto simbólico como económico por hacer tales obras. En cuanto al primero, los panelistas aseguran casi resignados que después de estar años luchando detrás de una obra, en el momento de la inauguración, los políticos se acuerdan de todos menos de los arquitectos. Y en cuanto a los honorarios, se encargan de anular las envidias de sus colegas. “El Estado es desde el punto de vista económico mi peor cliente, dice Morini. Estoy siempre al borde de la quiebra. Ahora desde el punto de vista emocional las oportunidades que brinda son increíbles. Es realmente emocionante poder participar de (proyectar) la ciudad. Y Becker complementa: “Nunca pensamos con estos edificios públicos hacernos ricos ni mucho menos, pero de las tres “P” imprescindibles para un trabajo, Placer-Prestigio-Plata, la tercera nunca llega. Pero si el orgullo y la satisfacción de sentir que le agregaste algún tipo de valor a la ciudad.

      La jaula. Es la estructura del CCK que delimita el espacio donde está el gran volumen del auditorio.La jaula. Es la estructura del CCK que delimita el espacio donde está el gran volumen del auditorio.

      Para el final fue la pregunta ineludible: ¿Cuál es la validez del sistema de concursos para otorgar la ejecución de los proyectos de arquitectura pública? Valga antes una aclaración. Como se trasluce en lo que va de esta nota , aunque muchos no lo crean, los arquitectos somos capaces de cualquier cosa por tener la posibilidad hacer proyectos. Como tal es frecuente ver profesionales que se rasgan las vestiduras reclamando que la obra pública se haga por concurso…; hasta que les toca el turno o el timbre a ellos. Y ahí la lista de justificaciones, válidas o no, suele ser variada e infinita.

      Parque Olímpico. Diseñado por el equipo que lidera Martín Torrado. Es para los juegos olímpicos de la juventud 2018.Parque Olímpico. Diseñado por el equipo que lidera Martín Torrado. Es para los juegos olímpicos de la juventud 2018.

      Nuestros tres interlocultores sostienen que las obras públicas tienen que hacerse por concurso, pero que el sistema que estamos usando debe perfeccionarse y aggiornarse a los tiempos que corren. Lucio Morini cuenta que el Centro Cívico fue hecho por el sistema de Iniciativa Privada y que luego ellos ganaron la licitación pero además señala que en su estudio hacen no menos de cinco concursos al año, y que prácticamente nunca ganan. Becker asegura que debe su crecimiento profesional a estos certámenes, pero reclama que el sistema de concursos no está funcionando bien, está anquilosado. Y Torrado, luego de haber aclarado que si bien hay algunas obras como las del Parque Olímpico y el Ministerio en el predio del Elefante Blanco que están haciendo ellos, el Gobierno ya organizó 16 concursos públicos en los últimos tiempos. Y hace hincapié en que para que haya buenos resultados, el programa de necesidades, los requerimientos, lo que se quiere para esa obra pública debe estar bien estudiado y definido. Y propone que las instituciones que representan a los arquitectos y que organizan concursos obliguen a los promotores a tener el presupuesto asignado para la obra antes de hacer el llamado.

      Es que se sabe: muchas veces la obra no se realiza porque el concurso solo fue usado como herramienta de publicidad política.


      Sobre la firma

      Berto González Montaner

      bmontaner@clarin.com

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