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      Un animal de compañía nos está esperando

      Sobre el fin de las vacaciones, en los lugares de veraneo suelen quedan abandonados centanares de perros, a los que se suman los perdidos en las fiestas de fin de año. Ellos esperan al humano que los adopte. Tienen mucho amor para dar.

      Un animal de compañía nos está esperandoCLAIMA20130201_0191 El abandono de perros es un drama de cada verano. Rescatarlos, un acto de amor que será ampliamente recompensado.
      Redacción Clarín

      Al pasar por uno de esos parques habitados por felinos abandonados, me llamó la atención la presencia de un señor que con gesto meditativo los observaba.

      Acorté el paso y al pasar cerca del hombre, hice una reflexión sobre lo variado de la población que observaba.

      “Desde hace tiempo vengo aquí con frecuencia -me dijo-. Mi intención es adoptar uno de estos gatos, pero temo llevarme uno enfermo o agresivo.”

      Me alegré de estar allí, ya que no son pocas las personas que se privan de incorporar un animal abandonado al hogar, debido a temores infundados o a problemas fácilmente superables.

      Del mismo modo, por estar ya en el segundo mes de las vacaciones tradicionales de los argentinos, han ido quedando en los lugares de veraneo centenares de perros que por distintas razones han dejado de ver a quienes fueron en un momento sus “responsables”.

      Miles de perros abandonados y perdidos caminan las calles, las rutas y los parques de nuestro país.

      Lamentablemente, no es fácil que un animalito en estas circunstancias vuelva a encontrar un hogar, al menos esto no ocurre en un 85% de los casos.

      Sin embargo, la gran mayoría de los perros abandonados durante estas vacaciones o aquellos extraviados desde la época de la pirotecnia de Navidad y fin de año, siguen esperando el milagro de alguien que los adopte.

      Ahora que quienes descansaron en los lugares de veraneo están emprendiendo el regreso al hogar, quisiera que pensaran si no adoptarían a uno de esos perros abandonados como compañía de la familia.

      Justamente, algo que siempre pido antes de adoptar un animal es que la decisión sea tomada tras una reunión familiar y, justamente, en esta época de vacaciones esto se facilita ya que la mayoría de los miembros de la familia están juntos.

      Quienes han estado considerando adquirir o recibir un perro o estén pensando en pedir a su vecino que le guarde un cachorro cuando su perra tenga cría, podrían reflexionar acerca de la necesidad de salvar la vida de uno de estos animales perdidos o abandonados.

      En las calles de los lugares de veraneo se encuentran una gran variedad de ellos, perritos chicos, medianos o grandes,  de pelo corto o largo, todos con profunda necesidad de afecto y cuidados.

      Muchas familias viajan con sus automóviles, por lo cual el transporte no sería problema.

      Algunas personas tienen reservas en cuanto a la salud de estos animales, sin embargo, las patologías que puedan tener, por lo general son tratables y reversibles en poco tiempo.
      Los perros abandonados suelen tener las defensas bajas debido al cambio abrupto en la alimentación, al estrés de ciertas persecuciones y al desamparo mismo.

      Los canes, por naturaleza, tienen la característica  de trasladar al ser humano el liderazgo en el grupo que con él conforman cuando son adoptados.

      Un tratamiento extra de afecto y protección obrará milagros.

      Consejos útiles  

      Si intenta adoptar a uno de estos seres maravillosos, puede que alguno de ellos venga directamente a usted para que le coloque el collar y la correa, pero a veces no es así y si su elección fue por uno algo más desconfiado, compre una bolsita pequeña de alimento balanceado, un collar, una correa y un bozal jaulita.

      No trate de levantar al animal desde el suelo.

      Tenga el collar preparado, no se lo muestre ni haga movimientos bruscos o amplios con los brazos.

      Siéntese a su lado en el piso, o sea,  a la altura del animal y ofrézcale el alimento, granito por granito.

      Cuando le haya dado ya unos 8 o 10 de ellos, haga un círculo con el collar y siga dándole el alimento pasando su mano por dentro del mismo y, mientras el perro sigue comiendo, abróchelo. Lo antes posible prenda al collar el gancho de la correa. En ese momento lo más difícil pasó.

      Ya puede comenzar a caminar con el nuevo integrante  de la familia.

      No es que tomemos todos estas precauciones por que el perro pueda morder por “bravo”, sino porque sin duda ha sido corrido de muchas casas y por muchas personas y tiene miedo.

      Si se cree incapaz de  tomar todos estos recaudos, no lo haga. Concurra a un veterinario y pídale que lo ayude. El temor y la tensión es lo peor que se puede mostrar a un animal.

      Cuando ya esté caminando con su perro elegido, puede llevarlo al veterinario local o al que conoce en su ciudad para una control general.

      Si el perro es hembra, al llevarla a revisar pida el turno para esterilizarla en forma urgente. Si es macho, puede dejarlo que se acostumbre a la casa por unos 20 días y luego solicitar el turno para castrarlo.

      Hay pocas cosas en la vida que los ciudadanos podemos obtener sin costo hoy día. Un perro abandonado como compañero no necesitará más que respeto, afecto y protección, y no hay que pagar por él.

      Martha Gutiérrez es periodista y presidenta de ADDA – Asociación para la Defensa de los Derechos del Animal; adda@fibertel.com.ar;   www.adda.org.ar


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