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      Polémica por una performance con desnudos en los jardines del Museo Fernández Blanco

      Sucedió el sábado por la tarde con público familiar entre los visitantes. Forma parte de las actividades que programa el Ministerio de Cultura en las instituciones, sin consultar la curaduría de cada espacio.

      Polémica por una performance con desnudos en los jardines del Museo Fernández BlancoPolémica performance en el Museo Fernández Blanco. Captura

      Mientras el público, integrado también por familias con niños, recorría el tradicionalísimo Museo Fernández Blanco el sábado por la tarde, el grupo Ópera Periférica presentaba una performance titulada “Sirenas en jardines electrónicos”, que forma parte de su serie “Barroco Furioso”, al aire libre con entrada libre gratuita.

      No hubiera pasado de ser una actividad del menú cultural de la Ciudad, si no fuera porque el espectáculo, filmado y subido a las redes sociales, consistió en un cantante y otros dos “artistas” semidesnudos meneándose en el pasto de los jardines y entonando letras cuyo lenguaje iba de lo vulgar al porno soft.

      Video

      Sucedió el sábado por la tarde con público familiar entre los visitantes. Forma parte de las actividades que programa el Ministerio de Cultura en las instituciones, sin consultar la curaduría de cada espacio.

      La canción, a estar por lo que se vio y escuchó en redes, decía en un fragmento: “Qué importa la pobreza cuando tenés la p... bien dura… Qué importa la pobreza cuando tenés la cola hambrienta…. Qué importa… cuando salís enloquecida a buscar por las calles, por los rincones, ese poco de amor furioso que te aturde y te hace olvidar un rato de la pobreza”. Y en ese tono musical aumentaba el estupor de los presentes.

      Al margen de si tiene o no valor artístico el show ofrecido por Opera Periférica, sorprendió a los usuarios indignados porque no se hubiera tomado en cuenta el “valor social” que, se supone, las instituciones públicas deben considerar cuando programan actividades en un museo público. En otras palabras, ¿la performance de la polémica coincide con los valores del Fernández Blanco, agrega valor o los pone en debate? ¿O ninguna de las tres cosas?

      Dado que los videos se extendieron como reguero de pólvora, con buena cintura la Asociación Amigos del Museo –que hace grandes esfuerzos recaudatorios para la preservación del acervo y del estado de esa institución– envió un comunicado que dice: “Ante la insistente demanda de información por parte de nuestros socios, amigos y vecinos creemos oportuno aclarar que la Asociación de Amigos del Museo de Arte Hispanoamericano Isaac Fernández Blanco no ha tenido participación alguna en la organización de la actividad denominada 'Barroco Furioso' y que la misma ha sido parte de una convocatoria de la Dirección General de Patrimonio, Museos y Casco Histórico del Ministerio de Cultura porteño, denominada #sontusmuseos”.

      El texto agrega, por si hiciera falta, que “los espectáculos seleccionados fueron programados por la Dirección General de Patrimonio, Museos y Casco Histórico en los distintos museos de la Ciudad, desconociendo nuestra entidad los criterios de selección de las propuestas, sus contenidos, oportunidad y lugar de programación para los mismos. Asimismo queremos hacer saber que lo allí expresado no coincide con los valores y criterios de la Asociación”. 

      Por cierto que no fue posible hablar con el director del Museo Fernández Blanco que poco o nada tendría para decir, ya que la programación venía de otra área del Ministerio de Cultura, que conduce Enrique Avogadro.

      Repercusiones

      A media tarde, un comunicado oficial enviado a Clarín Cultura desde el área de Programación Artística de Museos BA expresó textualmente: “Es una ópera performance especialmente realizada para el Museo Fernández Blanco, por su carácter barroco y la utilización de instrumentos como el laúd, haciendo referencia a la colección de instrumentos que allí se exhiben y fue seleccionada por convocatoria federal llevada a cabo en 2022 por el área de Programación Artística de Museos BA”.

      El texto subrayó que “para la curaduría de éste y todos proyectos artístico culturales, el área de Programación Artística recibe una carpeta que tiene el texto descriptivo, con fotos, biografía y antecedentes artísticos de quienes participan. En todo el material recibido, en ningún lugar se hacía referencia a una escena como la que se vio el sábado”.

      Los posteos de los artistas.Los posteos de los artistas.

      Consultada por Clarín Cultura sobre el acontecimiento que recibió todo tipo de repudio y críticas una fuente inobjetable vinculada a asociaciones de amigos de museos dijo: “Las obras performáticas deben cuidarse enormemente, porque su contenido puede ser ofensivo para la gente que acude un museo, mucho más si va con menores. Aunque haya gente a la que no le preocupa, un museo tiene que tomar en cuenta que hay público al que sí le preocupa. Los directores de los museos deberían tener facultades para admitir y decidir cuestiones de esta naturaleza, que pueden ser perturbadoras desde el punto de vista social, al margen de si tiene o no valor artístico. Debe existir un juicio de valoración social”.

      Esto que pasó no es un evento desafortunado, dicen varios gestores y voceros con los que habló Clarín Cultura. “Esto trascendió porque fue algo grotesco que no tuvo ni calidad. Pero viene pasando hace tiempo en los museos de la Ciudad, porque hay funcionarios que tienen la hubris (arrogancia) de pensar que se puede programar en los museos atropellando tradiciones y la cultura institucional de esos espacios. Un video sobre lo que ocurrió en el Fernández Blanco oscurece el prestigio acumulado durante años por ese museo que gestiona además con un magro presupuesto”.

      Los consultados agregaron que “desde la Dirección de Museos de la Ciudad, que está en área de la secretaria Viviana Cantoni, se decidió unificar el modo en que los museos deben ser comunicados a la ciudadanía. Un equipo se reúne con los equipos de cada institución y les transmite que los museos tienen que ser más light, más divertidos. La programación es siempre en los espacios al aire libre de las instituciones. Pasa tanto en el Fernández Blanco como en los demás dependientes del ministro Avogadro. Lo curioso es que no se someten a consideración de los directores o de los equipos curatoriales o educativos los contenidos que vienen programados de otra área”.

      Los posteos de los artistas.Los posteos de los artistas.

      Lo dicho se traduce así: un área del gobierno porteño lleva espectáculos como el del sábado a los jardines de un museo, sin tomar en cuenta el guión curatorial de ese museo. El espacio externo vendría a ser una locación a los fines del espectáculo.

      Esta “embestida”, así lo llamó otra fuente consultada, comenzó hace dos o tres años con la idea de ir generando actividades “más divertidas”. A veces resultan diáfanas y agradables. A veces resulta el bochorno del sábado último.

      “Esta es una ocasión para profundizar la reflexión sobre los museos púbicos y el lugar que ocupan en la sociedad”, subrayaron.

      Para quienes no hayan visto la performance de Opera Periférica está viralizada en las redes sociales.

      PC


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      Susana Reinoso
      Susana Reinoso

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