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      La historia del Cosmos: nacimiento, resurrección y mito del equipo que devolvió a Pelé a las canchas

      Después de desaparecer en 1985, la marca fue adquirida 25 años después para llegar a la MLS. Sin embargo no compite desde la pandemia y está inactivo en la tercera división del fútbol de EEUU.

      La historia del Cosmos: nacimiento, resurrección y mito del equipo que devolvió a Pelé a las canchasPelé, en andas, en su último partido en el Cosmos. (AP)
      Redacción Clarín

      Si la Major League Soccer (MLS), la liga principal de fútbol de Estados Unidos hoy puede alimentar su competencia y mercado con futbolistas en plenitud y estrellas que aún mantienen su brillo, es porque antes de su existencia, un grupo de magnates plantó un mojón fundacional en un cuadrante inexistente del universo de la pelota, donde todavía insisten en hablar de soccer.

      Los hermanos Nesuhi y Ahmet Ertegün, hijos del embajador turco en Estados Unidos, fundaron el sello Atlantic Records, que impulsó las carreras de John Coltrane, Miles Davis, Charles Mingus y Ray Charles, entre otros. Con una buena fortuna amasada, fueron tentados por los directivos de la North American Soccer League (NASL) -la máxima categoría del fútbol yankee, por entonces- para que invirtieran en un club que representara a Nueva York.

      A los Ertegün les pareció una buena inversión y desembolsaron parte de los dólares suficientes para darle vida a Cosmos. El primer partido se jugó en Harlem, no había agua en los vestuarios y el terreno estaba pintado con un spray verde porque no había pasto. Eso contó Gavin Newsham en el libro que da cuenta de los inicios de aquel equipo. Sin potreros ni un público ávido de ver fútbol -ni soccer-, los hermanos consideraron que para conquistar aficionados debían conseguir que los mejores del mundo eligieran a su club para lograr llenar el estadio, que sí cortaba tickets cuando se utilizaba para conciertos.

      Pelé lleva la pelota con la 10 del Cosmos en un partido ante Miami, en 1976. (AP Photo/Richard Drew)Pelé lleva la pelota con la 10 del Cosmos en un partido ante Miami, en 1976. (AP Photo/Richard Drew)

      Un año después de su fundación, en 1972, Cosmos se quedó con el título que otorgaba la NASL. Pero todo tenía gusto a poco. Fue en 1974 cuando se produjo la revolución: Pelé volvía a la actividad, para convertirse en el número 10 del equipo de Nueva York. El brasileño había perdido su fortuna y tras rechazar sistemáticamente el ofrecimiento que recibía cada año, debió aceptarlo y romper su palabra: “Nunca voy a jugar en otro equipo que no sea Santos”, decía.

      El empresario británico Clive Toye, accionista del New York Cosmos, era quien desde 1971 recibía la negativa de O Rei. Cuando en 1975 la respuesta fue afirmativa, el fútbol estadounidense tuvo un cimbronazo. Pelé se puso la camiseta y atrajo al estadio a muchísimo público, entre ellos el secretario de Estado Henry Kissinger, Mick Jagger, Robert Redford o Steven Spielberg. Los Ertegün de Atlantic Records, tenían su show fuera de la música.

      El legendario boxeador Muhammad Ali se saluda con Pelé en el estadio de los Giants, de la NFL, donde jugaba el Cosmos.  (AP Photo/Richard Drew)El legendario boxeador Muhammad Ali se saluda con Pelé en el estadio de los Giants, de la NFL, donde jugaba el Cosmos. (AP Photo/Richard Drew)

      Nada barato era su line up. Pelé tenía un contrato de 2,8 millones de dólares, poco más de seis veces el sueldo más alto de un deportista en Estados Unidos, el que percibía Kareem Abdul-Jabbar, el jugador más rico de la NBA en aquel momento. Con tres temporadas, Pelé se recuperó financieramente y le puso punto final a su carrera con un amistoso ante Santos en el que jugó un tiempo para cada equipo.

      Pero el desembolso extraordinario no generó las ganancias esperadas. Además de los turcos Ertegün, el inglés Toye, el paquete accionario del Cosmos se completaba con Warner, que además de películas, tenía fichas puestas en el equipo neoyorquino y había lanzado un videojuego inspirado en la taquillera Tron, que fue un fracaso con una pérdida sideral. Se desprendió de sus acciones en Atari tras la experiencia errada y de Global Soccer, el holding que controlaba al equipo. En 1983, la idea que desvelaba a los socios comerciales ya no era un refuerzo para relanzar el negocio, sino vender al equipo que ya no tenía a Pelé.

      Ese año el goleador histórico de Cosmos, Giorgio Chinaglia, regresó a Italia para presidir a la Roma, club que descendería dos años más tarde. En paralelo, en 1984, compró el 60 por ciento del paquete accionario de Cosmos, una franquicia en bancarrota. El italiano no lo sabía, pero la deuda que le dejaba la Warner alcanzaba los 30 millones de dólares. Ese mismo año el equipo sensación de Nueva York no consiguió clasificarse por primera vez a los playoff. La NASL, liga que, además, se disolvió.

      Pelé, el día de su presentación en Cosmos. (AP Photo/Ray Stubblebine)Pelé, el día de su presentación en Cosmos. (AP Photo/Ray Stubblebine)

      Sin Pelé, ni otras figuras, ni una liga que lo cobijara, el Cosmos participó como equipo nómade e independiente de diversas competencias, torneos indoor y otras atracciones poco redituables. En 1985, el Cosmos dejó de existir.

      Tras 25 años de ausencia, resurgió. Entonces, la MLS había consumado 13 temporadas y la mayoría de los equipos tenía estrellas. Era un negocio muy distinto al de mediados de los 70 y 80 y en 2010 el ex vicepresidente del Tottenham Paul Kemsley consideró un buen negocio poner en la liga al equipo pionero. Compró el nombre y anunció que los New York Cosmos entrarían en la MLS antes de que llegara 2013.

      Entonces Pelé se convirtió en el presidente honorífico, el bueno de Chinaglia en embajador del club en el mundo y Eric Cantona fue el director técnico del proyecto. Robert De Niro formó parte de la comisión directiva y el legendario español Raúl, la estrella dentro de la cancha. Pero el desembarco no fue en la MLS, sino en la segunda división. El fantasma de la bancarrota otra vez atemorizó al Cosmos, que bajó la estridencia y el propietario se ocupó de mantener a flote la marca, con la idea fortalecer la economía y ser uno de los animadores de la liga principal.

      Pelé besa la copa junto a  Werner Roth, capitán del Cosmos en 1977.  (AP)Pelé besa la copa junto a Werner Roth, capitán del Cosmos en 1977. (AP)

      En 2017, el magnate y presidente de Fiorentina Rocco Commisso salvó al Cosmos de la que hubiese sido la segunda desaparición de su historia, pero postergó las aspiraciones deportivas. Lejos de la MLS, llegó a jugar en la cuarta división y las últimas temporadas lo hizo en la Tercera, el equivalente a la Primera B argentina. Es uno de los 10 clubes que componen la Liga nacional de clubes independientes de soccer, NISA según la sigla en inglés, pero desde la pandemia que no compite.

      El 29 de enero de 2021 el Cosmos anunció que el equipo dejaría de competir como consecuencia de la pandemia de COVID-19. Nunca volvió a la cancha y está catalogado como equipo inactivo en la liga a la que pertenece. Sin estrellas, con Pelé como referencia inequívoca, el primer equipo de fútbol que puso a Estados Unidos en el mapa futbolero, es apenas un recuerdo. Un mito que se desvanece sin fútbol.


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