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      Vera Jarisz, la surfista prodigio que usó el mar como patio de su casa y fue campeona del Sudamericano Sub 18

      Cuando tenía un año su familia se instaló cerca de Villa Gesell, ahora con 17 recién cumplidos es una de las mejores en su categoría. "Siempre digo que los sueños se sueñan, las metas se cumplen", le dice a Clarín.

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      Cuando tenía un año su familia se instaló cerca de Villa Gesell, ahora con 17 recién cumplidos es una de las mejores en su categoría. "Siempre digo que los sueños se sueñan, las metas se cumplen", le dice a Clarín.

      Vera Jarisz nació en Lomas de Zamora; pero cuando tenía apenas un año, su familia se instaló en la reserva Chacras del Mar, ubicada sobre la costa argentina, cerca de Villa Gesell. Y desde entonces, el mar se transformó en una parte importante de su vida. Hija de dos guardavidas, se crió en contacto con el agua y de chiquita, las playas, que para muchos son destino de vacaciones, eran su patio de juego. Por eso no sorprendió que, cuando a los cinco años se subió por primera vez a una tabla de surf, le agarrara en seguida el gustito a correr olas.

      Tanto la atrapó ese nuevo deporte que hasta la llevó a dejar de lado la natación, su primer gran amor. Hoy, con 17 años recién estrenados (los cumplió el 11 de marzo), es una de las mejores surfistas argentinas de su categoría. A principios de este mes, se coronó campeona Sub 18 en el Sudamericano Juvenil que se disputó en Honu Beach, Mar del Plata, y en el que el seleccionado argentino, con ella como capitana, se llevó además el título por equipos. Y aunque sabe que todavía tiene muchísimo camino por recorrer, tiene en la cabeza dos grandes objetivos a futuro: ser campeona mundial y llegar a un Juego Olímpico.

      "Yo siempre digo que los sueños solo se sueñan. Las metas se pueden cumplir. Y no creo que esas dos metas sean imposibles. Aunque este camino es larguísimo. Tengo que ir haciendo el proceso. Lo pienso así, es re frustrante a veces, pero es un proceso y la verdad me tengo fe porque quiero seguir mejorando y estoy super motivada", contó en charla con Clarín, minutos antes se subirse a un avión para viajar a competir.

      Enfocada casi completamente en su carrera deportiva -"Este año termino el colegio, que curso de manera virtual desde 2020, y después será todo surf", afirmó-, aquellos veranos que pasaba en la casilla de guardavidas parece muy lejanos. Pero siguen vivos en la memoria de Vera.

      "Mi papá surfeaba como hobbie. Cuando unos amigos me regalaron una tabla usada, empecé a meterme a jugar. Siempre estaba en el mar. Me dieron un juguete para ir al agua y yo fui. Tenía cinco cuando empecé y fui de a poquito. A los siete u ocho me compraron una tabla mejor. Pero era algo que hacía en el verano únicamente", relató.

      Mientras, seguía compitiendo en natación y se imaginaba tirándose a una pileta en una cita olímpica. Pero en 2017, cuando tenía 11 años, una invitación para participar de un selectivo de surf de Villa Gesell, de cara al Nacional, lo cambió todo.

      "Yo surfeaba poco, pero en ese momento no había muchas chicas en este deporte, entonces convocaron a todas. Fui y me encantó. Soy muy competitiva y cuando descubrí que en el surf podía competir como hacía en natación, me voló la cabeza", contó.

      "Cuando descubrí que en el surf podía competir como hacía en natación, me voló la cabeza", afirmó Jarisz. Foto Instagram @verajarisz"Cuando descubrí que en el surf podía competir como hacía en natación, me voló la cabeza", afirmó Jarisz. Foto Instagram @verajarisz

      Y agregó: "Ese año corrí solo un torneo del circuito nacional juvenil, pero estuvo buenísimo. Quedé segunda y me enloquecí. Entonces dije 'Quiero competir de vuelta'. Así que empecé a alargar un poco más la temporada de surf -seguía hasta abril o mayo y empezaba otra vez en noviembre-; cambié el material y empecé a usar mejores tablas; y fui mejorando".

      En 2018 corrió el circuito nacional completo en sub 12 y finalizó segunda. Además, dio un salto de calidad porque empezó a viajar seguido a Mar del Plata para entrenar -allí conoció a Maximiliano Rulo Prenski, que sigue siendo su entrenador- y también pudo entrenar por primera vez en el exterior, en Perú. 

      El 2019 marcó un antes y un después en su vida. Ese año conquistó su primer título nacional, en la categoría sub 14, y fue convocada para integrar el seleccionado argentino para el Mundial Junior de la ISA en Huntingtong Beach, California.

      "En el Mundial competí en la categoría sub 16 y fue una locura. Me di cuenta que el surf me estaba abriendo más caminos que la natación y me encantaba. Entonces pensé 'Bueno, vamos por ahí'", aseguró. 

      Igual, antes de enfocarse de lleno en el surf, se dio un gusto: participó en el Nacional de natación de 2019 en Parque Roca. "Tras ese torneo sentí que había cumplido un ciclo y un objetivo que tenía, que era competir como federada. Aunque no fue fácil dejar ese deporte que amaba por algo nuevo", recordó.

      Ese año, además, tomó una decisión personal muy difícil: se mudó con su mamá a Mar del Plata. 

      "Fue uno de los cambios más radicales, porque me mudé por el deporte. Yo estaba acostumbrada a un pueblito... Ni siquiera a eso, estaba acostumbrada a la reserva, que es campo y playa. Cuando llegué a Mar del Plata, pensaba que era Nueva York, era una loca", comentó entre risas. "Todo fue por el deporte. No estaba pensando en grande, no pensaba 'Voy a ser la mejor del mundo'. Pero me gustaba, me había empezado a ir bien ir bien y veía que era posible. Mis papás siempre me apoyaban. Así que dije 'Voy a perseguir eso'".

      Lo que vino demostró que no estaba equivocada. 

      Jarisz y su plata en el Sudamericano Infantil Colombia 2020. Foto Instagram @verajariszJarisz y su plata en el Sudamericano Infantil Colombia 2020. Foto Instagram @verajarisz

      En un 2020 atípico por la pandemia, repitió su conquista en el nacional y se colgó la plata en Sub 14 en el Sudamericano Infantil de Cartagena, Colombia. En 2021, se coronó campeona argentina y sudamericana Sub 16. Y el año pasado, firmó una enorme actuación en el Mundial Juvenil de El Salvador, en el que finalizó novena en Sub 16 entre 100 competidoras.

      "Ese Mundial fue una locura. Fue en El Salvador, un lugar con unas olas impresionantes. Y fue el primero que se hacía después de dos años, por la pandemia, así que todos querían competir y hubo como 400 surfistas. Fue un viaje hermoso. Yo conseguí el mejor resultado de toda mi carrera. Perdí en la segunda ronda, pero después llegué hasta las semifinales del repechaje. Competí contra chicas que jamás pensé que iba a competir, que tienen mucha más experiencia que yo. Nunca me imaginé que iba a lograr eso en ese Mundial. Ya estar ahí era cumplir una meta, así que ese resultado es mucho más de lo que esperaba. Fue genial", recordó. 

      Su rápida evolución no sorprendió a nadie. Después de todo, el mar es como su segunda casa.

      "Cuando estoy en la ola, no pienso en muchas cosas, porque es todo rapidísimo. Solo tengo tiempo de pensar qué maniobra voy a hacer", explicó.

      En 2021, Jarisz se coronó campeona sdamericana Sub 16 en Cartagena. Foto Instagram @verajariszEn 2021, Jarisz se coronó campeona sdamericana Sub 16 en Cartagena. Foto Instagram @verajarisz

      Y entre risas, agregó: "Otra cosa es cuando estoy esperando la ola. En un heat estás 20 minutos en el agua y se me vienen un montón de cosas a la cabeza, canciones, conversaciones... A veces me pongo a hablar sola. Son momentos en los que estás vos y el mar, compartiendo. Y el mar es como un amigo invisible. Es un momento hermoso, me encanta".

      El desafío de la WSL

      "A partir del Mundial del año pasado, se desbloquearon muchas cosas. Y dije 'Bueno, ya logré esto. Ahora a replantearme las metas y el camino'", contó Vera, que apuntó entonces con todo al circuito profesional. 

      Motivada, este año decidió disputar la Qualifying Series (QS), algo así como la tercera división de la World Surf League (liga profesional), que al final de cada temporada clasifica a los mejores surfistas de cada región (para Sudamérica, a las mejores 5 mujeres) a la Challenger Series (CS). Ese segundo nivel, a su vez, le permite a los más destacados de cada año subir al Champions Tour (CT), la máxima categoría.

      En las últimas semanas, además de sumar dos podios en citas de la Liga Nacional (nueva denominación del circuito) -fue campeona en la tercera y segunda en la cuarta-, finalizó quinta en el QS 1000 que se disputó en Playa Grande y abrió su temporada 2023. Y terminó novena en un QS 1000 en Punta Rocas, Perú.

      Jarisz -que cuenta desde hace años con el apoyo de "El Salvaje", un barrio privado ubicado cerca la reserva donde creció, que la "adoptó" como propia y es su principal sponsor, y de Volcom, la marca de ropa que también la patrocina- correrá la próxima semana un QS 5000 en Saquarema, Brasil.

      "A nivel individual, mi sueño es estar en el CT, en el que compiten los mejores del mundo. Igual soy chica y me falta. Este camino es larguísimo y yo recién estoy arrancando", reflexionó. "El año pasado fue un año 'de prueba' para mi en la WSL. Y aprendí muchísimo. Perdí en las competencias, pero no fue perder, porque gané un montón de experiencia. Este año, la idea es que me vaya mejor. Me encantaría legar a la final o ganar un QS, pero no me puse metas deportivos. Voy a seguir el proceso".

      ¿Y aquel objetivo de los Juegos Olímpicos? "Está lejos todavía, pero siempre en mi cabeza", avisó. "A París no voy a llegar. Hay muchísimas chicas en Argentina, con más camino hecho y más edad, que merecen estar hoy en el seleccionado. Siento que no estoy lejos de las mejores en cuanto a nivel, pero me falta experiencia competitiva. Por ahí me toca ir a los próximos Juegos. Incluso podría ser más adelante, porque soy chica y puedo incluso pensar en los de 2028. Es una meta y no creo que sea imposible". 


      Sobre la firma

      Luciana Aranguiz

      laranguiz@clarin.com

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