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      IMPSA reduce personal mientras intenta reestructurar su deuda

      La compañía del grupo Pescarmona despidió a 37 personas en Mendoza. Quiere arreglar con acreedores.

      Redacción Clarín

      Con una deuda que supera los US$ 1.200 millones y falta de contratos en el país, la empresa metalúrgica mendocina IMPSA despidió 37 trabajadores de distintas áreas. Los empleados cesanteados aseguran que el plan continuará hasta dar de baja entre 150 y 300 puestos de trabajo.

      La empresa de Enrique Pescarmona tiene deuda emitida en Luxemburgo, Brasil y la Argentina. A mediados de marzo, presentará una propuesta a los acreedores brasileños. “El mercado espera que la oferta también sea sobre la deuda argentina”, explicó Eugenio Bruno, del estudio Garrido, que representa a aseguradoras que tienen bonos que IMPSA dejó de pagar por US$ 122 millones. La compañía también le deba a bancos locales US$ 140 millones.

      IMPSA tiene 1.100 empleados en sus dos plantas en Mendoza y en enero empezó con suspensiones. Hubo protestas y piquetes de los trabajadores en el ingreso de una de las fábricas. A fines de enero, recibieron los pagos adeudados. Pero, en febrero, la empresa sorprendió cuando no quiso seguir recibiendo el subsidio al empleo del Gobierno nacional. El plan Repro otorgaba a cada trabajador $ 2.000, durante 12 meses, con la condición de que la empresa no realizara despidos.

      “Los despidos son sin causa y una represalia por las protestas de enero”, dijo al diario El Sol un grupo de trabajadores cesanteados. El subsecretario de Trabajo de Mendoza, Mauricio Guzmán, confirmó que IMPSA desestimó seguir recibiendo el subsidio al empleo, que se le había renovado por tres meses. “La compañía dijo que renunciaba al Repro pero que, de ahora en más, seguiría pagando la totalidad de los salarios”. Sólo cuatro meses duró el subsidio.

      Por ahora, IMPSA sólo está trabajando con dos generadores de vapor para Atucha 2 y terminando obras para represas hidroeléctricas en Venezuela. “El problema de fondo en IMPSA es la falta de trabajo. Miles de millones de dólares serán girados a China para la adquisición de tecnologías que tanto en las centrales de Santa Cruz, como en las de Neuquén, han sido cotizadas en valores mayores a la tecnología nacional”, dijo el presidente de la asociación de empresarios metalúrgicos de Mendoza, Julio Totero. IMPSA participó de esas dos licitaciones pero fueron adjudicadas a capitales rusos y chinos.

      Informe: Corresponsalía Mendoza.



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