• Madres e hijos Getty Images
  • Foto

  • Video

05.05.2011 | Quereme mucho

Hijos: con el amor no alcanza

Tanto como ser queridos, los chicos necesitan del respeto y la valoración de los mayores para aprender a manejar sus emociones, forjar una sólida autoestima y establecer vínculos saludables.

Paola Aguilar / Suplemento Buena Vida
paguilar@clarin.com
  • 5

Mirá qué bien se porta tu hermano, ¿por qué no hacés lo mismo?", "No seas tonto, ¿por qué llorás?", "Dejame que lo hago yo, que vos tardás mucho". Frases que los padres suelen pronunciar sin advertir lo que pueden generar en los chicos. Porque, se sabe, con el amor no es suficiente para que los hijos crezcan seguros de sí, responsables y emocionalmente saludables.

"Nunca se privilegia lo suficiente el desarrollo emocional de nuestros hijos, tal vez porque se cree que con amarlos alcanza. Son muchos los adultos que están convencidos de que sentir amor basta para que el niño se sienta amado", explica la psicóloga Solange García Bardot, del centro Hémera. "En un mundo que cambia y en el que cada vez son más las posibilidades de elección, qué mejor que brindarles a nuestros hijos una fuerte consistencia interna basada en una autoestima real, un sentimiento de seguridad y confianza profundo y la capacidad de generar vínculos amorosos fuertes y duraderos", agrega. El problema es que esto muchas veces no se da y puede dejar marcas en la psiquis del chico.

Fortalecer su autoestima es una de las principales tareas de los padres. "La autoestima es la consideración y el aprecio que uno se tiene a sí mismo; entonces, es importante ayudar a nuestros hijos a reconocer y apreciar sus méritos y valores. Esto se va construyendo y es el resultado del vínculo con los padres y de sensaciones y experiencias que se van incorporando a lo largo de la vida", dice la licenciada Bibiana Piaggio, de la Asociación Psicoanalítica Argentina.

Comparar, juzgar y desautorizarlos también conspiran contra ese objetivo. "Cuando juzgamos estamos definiendo la imagen del niño, que está en formación. Si no nos gusta que tenga su cuarto desordenado podemos decirle: Juancito, no me gusta como tenés el cuarto, yo no quiero tener que ordenar tus cosas todo el tiempo, pero evitemos catalogarlo de vago, sucio o lo que creamos en ese momento que es él. Tengamos en cuenta que ni él, ni nadie, es sólo lo que hace", enfatiza García Bardot.

En un entorno donde el éxito es la meta a alcanzar, a veces se puede caer en la exigencia desmedida. "La sobreexigencia, que en un comienzo viene de afuera, luego es incorporada a la personalidad. Si es excesiva, los chicos no van a estar nunca conformes con lo que logren y esto se va a acrecentar cuando sean adultos", agrega la licenciada Piaggio. Y si eso sucede, probablemente en lugar de escuchar sus deseos intentarán cumplir con los paternos. En otros casos es tan alto el ideal que buscan alcanzar que terminan sintiéndose disminuidos.


Dejar que se expresen

Llorar, reír, gritar, enojarse son maneras de expresar las emociones. Si los padres no pueden lidiar con las de sus hijos tenderán a reprimirlas aun sin darse cuenta, enseñándoles que es mejor no demostrar qué sienten.

"Cuando no aceptamos los sentimientos del niño lo dejamos solos con sus emociones. Si los juzgamos (No seas tonto, ¿por qué lloras?, si las negamos (No mi amor, no pasó nada), si aconsejamos (Lo que tenés que hacer es no prestarle más tus juguetes), no se les enseña a transitar la emoción y darle cauce. El debe sentir que las emociones le son propias, que tiene derecho a sentirlas y que son aceptadas. Si no, su imagen disminuirá intentando reprimir y disfrazar lo que siente", dice García Bardot. Hay que entender lo que dicen los chicos con sus emociones.

Enseñarles a ser responsables es otra de las tareas de los padres. Pero puede haber confusiones: no es lo mismo un chico que cumple con sus obligaciones que uno responsable.

"Cumplir con las obligaciones es una cualidad necesaria pero no suficiente para el desarrollo de la personalidad. La obligación es una imposición externa, algo con lo que no se está comprometido. Es lo que se hace para obtener un premio y evitar un castigo", explica la licenciada Marisa Russomando, directora de espacio La Cigüeña.

Así, las obligaciones requieren que alguien controle y asegure su cumplimiento. En cambio, si esta obligación se transforma en necesidad, la cosa cambia.

"Si esa necesidad es algo por la cual el individuo se realiza, gratifica y reconoce pasa a formar parte de sí mismo. No se hace por imposición externa, sino por necesidad. Esto es la responsabilidad", concluye Russomando.


Palabra y afecto: cómo guiarlos

* Buscar la motivación especial para cada uno de ellos. No hay dos chicos iguales. Lo que a uno le fascina hacer, al otro le molesta. Hay que empezar pidiéndoles que hagan lo que les gusta. Luego, se pasa a la actividad siguiente. Por ejemplo, lustrar los zapatos, ordenar la repisa, pasear al perro, barrer las hojas, poner la mesa.

* Los chicos hacen lo que se espera de ellos. Si siempre hay alguien que haga el trabajo en su lugar no tendrán motivación para realizarlo, porque "total, mi mamá ordena...". Al principio, no lo harán en forma perfecta, pero hay que tener confianza –y darles esa confianza- acerca de que lo podrán hacer bien con el tiempo. Lavar los platos, hacer la cama, colgar las toallas, ordenar el baño son cosas que deben aprender desde chicos.

* La fuerza que sostiene la responsabilidad es el amor propio. Los niños tienen la capacidad de aceptar responsabilidades cuando aprenden a sentir estimación propia y satisfacción por su madurez y su individualidad. ¡Qué ordenada la lista del supermercado, no faltó nada! ¡Qué linda como está puesta la mesa! ¡Qué ricos que están los brownies! ¡Qué bien que quedó tu cuarto! Estímulo, en una palabra.

Fuente: Lic. Marisa Russomando

  • Imprimir
  • Enviar

Comentá con Facebook

Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de las sanciones legales que correspondan. Aquel usuario que incluya en sus mensajes algún comentario violatorio del reglamento será eliminado e inhabilitado para volver a comentar.
Nos apoyan
Copyright © 2013 / Entremujeres
Todos los derechos reservados

Protección de datos personales


Agea Digital
  • POLITICA DE PROTECCIÓN DE DATOS PERSONALES

  • Protección de Datos Personales

Al registrarse en alguno de los sitios de Dominio de ARTE GRAFICO EDITORIAL ARGENTINO S.A. (en adelante AGEA), EL USUARIO deberá brinda información personal, prestando su consentimiento para que la misma sea almacenada directamente en una BASE DE DATOS, encontrándose protegida electrónicamente, utilizando los mecanismos de seguridad informática de protección de la información más completos y eficaces para mantenerla en total confidencialidad, conforme a la Ley Nº 25.326 de Hábeas Data, no obstante lo cual, el Usuario puede informarse al respecto en http://www.jus.gov.ar/datospersonales/pdf/ley_ 25326.pdf, siendo la Dirección Nacional de Protección de Datos Personales, del Ministerio de Justicia, Seguridad y Derechos Humanos, el órgano de control de la citada norma legal (http://www.jus.gov.ar/datospersonales/).

AGEA se reserva el derecho a modificar la presente política para adaptarla a novedades legislativas o jurisprudenciales así como a prácticas de la industria. En dichos supuestos, anunciará en esta página los cambios introducidos con razonable antelación a su puesta en práctica.

Mediante el presente, toda persona que se registra en un sitio de Internet de dominio de AGEA (en adelante USUARIO) y vuelque información respecto de su nombre, domicilio, documento nacional de identidad, identificación tributaria, teléfono, dirección de correo electrónico y/o datos vinculados a productos financieros (DATOS PERSONALES), presta su consentimiento para que dicha información sea almacenada directamente en una BASE DE DATOS de propiedad de AGEA.

El Usuario garantiza que los Datos Personales facilitados a AGEA son veraces y se hace responsable de comunicar a ésta cualquier modificación en los mismos.

Se deja expresamente aclarado que ciertos Servicios prestados por éste sitio u otros sitios vinculados pueden contener Condiciones Particulares con previsiones específicas en materia de protección de Datos Personales.

Los Datos Personales serán incorporados a una base de datos que es de titularidad de AGEA (la "Base").
EL USUARIO presta su consentimiento para que AGEA realice operaciones y procedimientos sistemáticos, electrónicos o no, que permitan la recolección, conservación, ordenación, almacenamiento, modificación, evaluación, bloqueo y en general, el procesamiento de sus DATOS PERSONALES (en adelante TRATAMIENTO DE DATOS PERSONALES). AGEA podrá contratar a terceros para el tratamiento de Datos Personales.
La finalidad de la recogida y tratamiento de los Datos Personales es la que se detalla a continuación:

  • • Para habilitar su participación en promociones, premios o concursos en línea.
  • • Para el desarrollo de nuevos productos y servicios que satisfagan las necesidades del Usuario.
  • • Para contactarse, vía mail o telefónicamente, con el Usuario a fin de relevar opiniones sobre el servicio y para informar sobre productos y servicios de cualquiera de los sitios editoriales o productos de AGEA.

AGEA ha adoptado los niveles de seguridad de protección de los Datos Personales legalmente requeridos, y ha instalado todos los medios y medidas técnicas a su alcance para evitar la pérdida, mal uso, alteración, acceso no autorizado y robo de los Datos Personales facilitados a AGEA. Ello no obstante, el Usuario debe ser consciente de que las medidas de seguridad en Internet no son inexpugnables. Por tal motivo, debe tener presente que siempre que divulguen voluntariamente información personal online, ésta puede ser recogida y utilizada por otros. Por lo tanto, si bien ponemos nuestro mayor esfuerzo por proteger su información personal, AGEA no será responsable por la difusión de los datos personales de nuestros visitantes efectuada por fuentes ajenas a ésta ni será responsable por los daños y perjuicios que la misma genere.

El Usuario tiene reconocidos los derechos de acceso, cancelación, rectificación y oposición, así como tienen reconocido el derecho a ser informados de los permisos de acceso realizados contactándose con AGEA a través del correo electrónico datospersonales@agea.com.ar
El Usuario puede modificar sus Datos Personales en cualquier momento, accediendo directamente a “Editar Perfil”, valiéndose de su Usuario y Contraseña, podrá dar de alta, modificar y/o dar de baja los datos personales que hubieran ingresado en la Base.

Las estructuras de la Base no requiere ni permite el ingreso de datos ‘sensibles’ en los términos del artículo 7° y concordantes de la Ley 25.326 de Protección de Datos Personales y su Reglamentación.