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      Documento exclusivo: por qué fracasó la “guerra relámpago” rusa contra Ucrania

      Un informe de inteligencia detalla los errores cometidos por el Ejército ruso, como no tener en cuenta la reacción ucraniana o sufrir problemas logísticos.

      Documento exclusivo: por qué fracasó la "guerra relámpago" rusa contra UcraniaLos blindados rusos fueron blanco de los modernos sistemas antitanque recibido por los ucranianos. (Reuters)

      Fallas en la “planificación militar”, “problemas logísticos”, “escasa preparación para el combate” y subestimación del enemigo. Estas son las causas por las cuales Rusia no logró concretar su "guerra relámpago" para tomar Ucrania y descabezar su gobierno.

      Un informe de Seth G. Jones, del Centro de Estudios Estratégicos e Internacionales (CSIS, por sus siglas en inglés), brinda detalles llamativos de las falencias militares. El documento toma como eje los primeros tres meses de la invasión, y se basa en una recopilación de distintas fuentes militares y de inteligencia, en mapas satelitales y en entrevistas a expertos.

      Sostiene que las operaciones aéreas, terrestres, cibernéticas y marítimas rusas se vieron afectadas por errores militares sorprendentes para un Ejército de la envergadura del ruso. Contribuyó, también, la férrea resistencia militar ucraniana y el aporte armamentístico brindado por los países occidentales.

      Un tanque ruso destruido por las fuerzas ucranianas en Chernihiv. (Reuters)Un tanque ruso destruido por las fuerzas ucranianas en Chernihiv. (Reuters)

      El hecho de que el Kremlin no pudo derrocar al gobierno de Volodimir Zelenski rápidamente, como pretendía, ni tomar y mantener un amplio territorio, llevó a “la suspensión o el despido de varios oficiales militares de alto rango”, dice el informe.

      Cita, entre ellos, a los tenientes generales Serhiy Kisel y Vlaislav Yershov, encargados de la ofensiva contra Járkov, quienes fueron desplazados por “negligencia”.

      O el vicealmirante Igor Osipov, comandante de la Flota del Mar Negro, debido al hundimiento del crucero insignia Moskva. Además, cerca de una docena de generales rusos murieron en el campo de batalla, abatidos por francotiradores ucranianos.

      Ambos hechos, señala, “pudo haber exacerbado los problemas de mando y control que ya tenía el ejército ruso”.

      Las principales fallas


      Hubo tres tropiezos graves cometidos por el Ejército ruso en la primera fase de la invasión.

      El primero tuvo que ver con la logística: “Sin acceso al transporte ferroviario y con las carreteras atascadas de vehículos rusos, las fuerzas terrestres rusas no pudieron trasladar combustible, municiones, piezas de repuesto y otro material de forma rápida y eficiente a las unidades desplegadas hacia delante”, detalla el documento.

      Numerosos vehículos rusos se averiaron y tuvieron que ser abandonados por la falta de piezas de repuesto y de mecánicos. “En resumen, el Ejército ruso no logró asegurar sus líneas de comunicación críticas”.

      Artilleros ucranianos se preparan para disparar un lanzacohetes múltiple BM-21 Grad ,cerca de Izyum. (AFP)Artilleros ucranianos se preparan para disparar un lanzacohetes múltiple BM-21 Grad ,cerca de Izyum. (AFP)

      El segundo problema, vinculado al primero, fue la mala evaluación sobre la reacción de las fuerzas ucranianas -Moscú pensaba que se iban a rendir rápidamente-, de la población local que nunca apoyó a los rusos, y de las potencias Occidentales que actuaron en forma unida para suministrar armas y fondos a Kiev.

      “Tomar y mantener el territorio era uno de los principales objetivos políticos de los responsables políticos rusos. Pero el control del territorio en un país extranjero con una población ucraniana hostil resultó muy problemático para los militares rusos, sobre todo porque el conflicto empezó a parecerse a una ‘guerra popular’”, señala el informe del CSIS.

      Las fuerzas rusas utilizaron las rutas principales para acceder por el norte, evitando las zonas pantanosas y los bosques. Pero no dieron suficiente protección a sus columnas militares ni a las de suministros. Pese a la superioridad numérica, sufrieron grandes bajas debido a las “emboscadas antitanques” de los ucranianos.

      Los civiles proporcionaban información sobre la ubicación de los blindados y las tropas, y los servicios ucranianos daban las coordenadas a la artillería. “Las formaciones mecanizadas rusas en el norte de Ucrania fueron blanco de la letal infantería ligera ucraniana, armada con modernos sistemas de armas, como el sistema de misiles antitanque Javelin, el Arma Ligera Antitanque de Nueva Generación (NLAW) y el sistema de misiles guiados Stugna- P”,afirma.

      Los rusos no tuvieron en cuenta la reacción de la población ucraniana, que decidió armarse para defender el país. (EFE)Los rusos no tuvieron en cuenta la reacción de la población ucraniana, que decidió armarse para defender el país. (EFE)

      A esto se agrega el gran número de reclutas rusos desplegados, que fueron ineficientes y con moral baja.

      El servicio obligatorio suele durar un año en Rusia, poco tiempo para entrenarlos adecuadamente. Además, “fueron avisados con muy poca antelación de que iban a invadir Ucrania, lo que perjudicó la preparación”.

      El tercero problema, aclara, tuvo que ver con las operaciones cibernéticas ofensivas y la guerra electrónica rusa, que “no lograron cegar el mando” ni “amenazar las infraestructuras críticas durante un periodo prolongado”.

      “Ucrania pudo contrarrestar la mayor parte de los efectos de estos ciberataques mediante una agresiva ciberdefensa, con ayuda de empresas privadas, gobiernos occidentales y otros actores estatales y no estatales”, apunta.

      El fallido control aéreo


      Al iniciar la invasión, el alto mando ruso intentó eliminar la defensa aérea ucraniana con misiles balísticos y de crucero. También buscó destruir la infraestructura militar del país, las instalaciones de combustible, puentes y el envío de armas de Occidente.

      Un soldado ucraniano muestra el funcionamiento de un sistema antidrone. (EFE)Un soldado ucraniano muestra el funcionamiento de un sistema antidrone. (EFE)

      En los primeros 70 días de guerra, Rusia lanzó más de 2.100 misiles.

      Pero no pudo imponer su superioridad debido a que los ucranianos demostraron gran capacidad de reacción al utilizar los sistemas portátiles de defensa aérea Stinger, los misiles tierra-aire S-300 y otros provistos por occidente.

      “El éxito de las defensas aéreas ucranianas impidió que los aviones rusos operaran libremente sobre la mayor parte del territorio controlado por Ucrania”, afirma.

      Esto los obligó a recurrir a los misiles cruceros que lanzaban desde territorio ruso, Bielorrusia y de buques en el Mar Negro.

      Sin embargo, a las tres semanas de guerra se quedaron sin munición de precisión “como bombas guiadas por láser y por satélite”. Por eso terminaron usando artillería, cohetes y misiles no guiados.

      Cadáveres de soldados rusos en la aldea de Vilkhivka, cerca de la ciudad oriental de Járkov. (AFP)Cadáveres de soldados rusos en la aldea de Vilkhivka, cerca de la ciudad oriental de Járkov. (AFP)

      Por otro lado, las fuerzas ucranianas lograron derribar decenas de drones rusos o interferirlos, anulando así esa posibilidad de ataque.

      La industria armamentística rusa, golpeada por la situación económica y sus propios límites de producción, no pudo sustituir los drones con la velocidad que se necesitaba.

      El informe concluye que, pese a todo, “hay pocas probabilidades de que Vladimir Putin se detenga ahora”, y que por lo tanto la guerra en Ucrania se prolongará, inevitablemente.


      Sobre la firma

      Daniel Vittar
      Daniel Vittar

      dvittar@clarin.com

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