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      Elecciones en Estados Unidos: Y el ganador es... quien diga la agencia AP

      En EE.UU. son los medios los que anuncian al ganador. Associated Press es el estándar de oro de este peculiar ejercicio informativo. Esto harán.

      Elecciones en Estados Unidos: Y el ganador es... quien diga la agencia APSelfie al voto. Un hombre fotografía el momento en que vota en Filadelfia. Foto: AFP

      Fundada en 1846 como una cooperativa por varios diarios y radios de Estados Unidos, la agencia de noticias Associated Press se enfrenta este martes a una responsabilidad histórica. No ya cubrir una de las elecciones presidenciales más disputadas sino declarar a su vencedor, cuando sea que sea posible hacerlo. Paciencia, paciencia y paciencia es lo que este año los expertos recomiendan a los electores, telespectadores, periodistas y, sobre todo, los propios candidatos.

      En Estados Unidos, no es el Ministerio del Interior ni los estados o condados quienes informan del recuento y resultados preliminares sino los medios, que hacen sus propias proyecciones.

      La agencia AP es el estándar de oro de este peculiar ejercicio informativo para el que este año va a enviar a más de 4.000 periodistas especializados a los colegios electorales de todo el país. Tras cruzar los datos del recuento con encuestas, un equipo formado por periodistas, académicos y analistas de datos, el llamado ‘decision desk’ de la oficina central de AP (cada uno de los grandes medios tiene el suyo) determina en qué momento puede darse por sentenciada una carrera.

      No solo están pendientes de la Casa Blanca: la agencia supervisará la elección de un total de 7.000 cargos públicos (congresistas, senadores, gobernadores, fiscales…).

      En el 2016, AP declaró a las 2,29 de la mañana que Trump era ganador.

      ¿Cómo determina AP que ya hay un ganador? Cuando llegan a la conclusión de que no hay ninguna manera de que el segundo candidato recupere la ventaja que le saca el primero.

      En el 2016, AP declaró a las 2,29 de la mañana que Donald Trump había ganado Wisconsin y, por tanto, en ese punto, había ganado las elecciones.

      Este año, el enorme volumen de voto por correo (una vía que, se sabe, es mucho más popular entre los demócratas que los republicanos) puede llevar a que el resultado definitivo se retrase más horas o incluso días.

      Trump exige que los estadounidenses puedan irse a la cama el martes sabiendo quién será su presidente. Foto: AFPTrump exige que los estadounidenses puedan irse a la cama el martes sabiendo quién será su presidente. Foto: AFP

      El presidente Trump rechaza tajantemente esta posibilidad y, cuestionando la legitimidad del proceso, exige que los estadounidenses puedan irse a la cama el martes sabiendo quién será su presidente los próximos años, algo que es posible que no esté al alcance de nadie.

      El espejismo rojo​

      Dadas las diferencias tendencias de voto, es posible que durante las primeras horas del recuento se produzca un ‘espejismo rojo’. Es decir, la ilusión de que los republicanos (ese es su color) van ganando porque los votos en urna son sobre todo para ellos, cuando la llegada del voto por correo y por anticipado pueda dar la vuelta a esos resultados preliminares y provocar un vuelco azul demócrata.

      Un seguidor de Trump en Rome, Georgia. Foto: RetuersUn seguidor de Trump en Rome, Georgia. Foto: Retuers

      “Esta será la primera elección en la que más de la mitad de los votantes ha emitido sus papeletas por adelantado”, ha explicado David Scott, director ejecutivo adjunto, encargado de la cobertura electoral.

      “Por eso hemos dedicado tiempo y dinero a desarrollar VoteCast”. Desarrollada con la Universidad de Chicago, la nueva metodología VoteCast, estrenada en el 2018, incluye no solo las respuestas de votantes a boca de urna sino por ejemplo entrevistas telefónicas realizadas días antes de las elecciones a personas que ya han votado, para tener así una muestra más amplia de cómo evoluciona el voto.

      Sin errores

      En el año 2016, predijo sin errores el 99,8% de las 7.046 carreras electorales que supervisó. La agencia ha salido airosa de otras citas complicadas, como las presidenciales del 2000 cuando, a diferencia de otros medios, no llegó a declarar un vencedor.

      “Nos mantuvimos en nuestra conclusión de que los resultados eran demasiado apretados para sentenciar” la carrera, recuerda AP. Al final, fue el Tribunal Supremo quien sentenció la carrera a favor de George Bush hijo, no de Al Gore.

      Salvo que a primera hora de la noche Joe Biden se apunte sendas victorias en Florida y Arizona que matemáticamente hagan muy complicada una victoria de Trump, muchos temen que el presidente se impaciente y se declare ganador de forma prematura.

      El rol de la cadena Fox

      Un negocio de Staples protegidos contra posibles disturbios en Los Ángeles, el martes de la elección. Foto: APUn negocio de Staples protegidos contra posibles disturbios en Los Ángeles, el martes de la elección. Foto: AP

      Él mismo lleva meses diciendo que no esperará a que se haga todo el recuento. AP recuerda que sus determinaciones “se basan exclusivamente en hechos” y las proclamaciones hechas por otras organizaciones “no tienen ningún peso sobre cuándo va a declarar un ganador”. Así, este año los ojos no están puestos solo en las noticias que dé la agencia norteamericana sino la cadena Fox News.

      Todos los medios de comunicación norteamericanos tienen una gran presión para no cometer errores pero la televisión amiga del presidente –a la que llama improvisadamente para que le den paso en antena cuando quiere decir algo- tiene este martes una especial responsabilidad para no amplificar las posibles noticias falsas que puedan surgir a lo largo de la noche, sea quien sea la fuente, incluido el comandante en jefe.

      En un ambiente político marcado por la desinformación, las teorías conspiratorias y la falta de credibilidad de los medios de comunicación, muchos temen que la frustración por un resultado adverso o la sensación de que alguien ha robado las elecciones lleven a escenas de violencia y desórdenes en las calles. Washington y otras grandes ciudades se ha blindado en previsión de lo que pueda ocurrir.

      Beatriz Navarro es corresponsal en Washington de La Vanguardia


      Sobre la firma

      Beatriz Navarro

      Periodista de La Vanguardia, en Washington

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