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      Londres tendrá el primer alcalde musulmán de una capital europea

      El laborista Sadiq Khan se impuso con 57% sobre 43% sobre el conservador Zac Goldsmith. Prometió que hará campaña para que el Reino permanezca en la UE.

      Londres tendrá el primer alcalde musulmán de una capital europeaAl frente. El alcalde electo de Londres, Sadiq Khan, este sábado, durante una ceremonia en la Southwark Cathedral, en la capital británica. /REUTERS

      Londres tiene el primer alcalde musulmán de una capital europea. Sadiq Khan, laborista, abogado de derechos humanos, un londinense de origen paquistaní y musulmán practicante, se impuso al conservador Zac Goldsmith, un millonario de origen judío, por 14 puntos, en una de las campañas más sucias de la historia del City Hall londinense. Acusaciones de vinculaciones “por extremismo”, luego de que Khan debiera defender a “algunos ciudadanos infrecuentables”, dominaron los comicios hasta incomodar al propio candidato tory.

      Khan consiguió 57% de los votos contra el 43% para el tory Zac Goldsmith, en un escrutinio lento y que recién se inició el viernes a la mañana. Tardaron seis horas en conocerse los resultados, recién en la madrugada del sábado hora británica, por diferencias en las cifras. Su primera decisión fue anunciar su renuncia a diputado de Tooting y anunciar que hará abierta campaña para que Gran Bretaña permanezca en Europa.

      Sin corbata y con traje azul, en un discurso corto y emotivo, Khan dijo que esperaba que durante su mandato “los londinenses tengan la misma posibilidad que tuve yo y mi familia en esta ciudad”. Después de recordar a su padre fallecido, a su “magnífica mamá”, su esposa y sus dos hijas, hizo referencia una campaña controvertida y saludó a los que eligieron “la esperanza sobre el miedo y la unidad sobre las divisiones” en la elección.

      “Yo me propongo ser el alcalde de todos los londinenses, cualquiera sea su origen”, aseguró el nuevo alcalde de Londres, que consiguió 1.310.143 votos. Un récord con el que superó a su antecesor conservador, Boris Johnson. Zav Goldsmith reconoció su derrota, le deseó suerte a Khan, pero no se saludaron ni se dieron la mano tras una dura campaña. El primer ministro francés Manuel Valls fue el primero en felicitar a Sadiq Khan.

      Después de ocho años de mandato conservador en manos del extrovertido periodista Boris Johnson, este diputado laborista de Tooping, en el sur de Londres, boxeador como sus otros cinco hermanos para defenderse de los abusos en su barrio, y el primer musulmán en atender reuniones de gabinete durante el gobierno laborista de Gordon Brown, ocupará el moderno edificio frente al Támesis. Deberá estar en permanente contacto con Downing St, la residencia del primer ministro conservador David Cameron. Su mayor desafío será conseguir viviendas y una política habitacional accesible para los londinenses, que deben mudarse porque no consiguen pagar las millonarias viviendas londinenses por la especulación inmobiliaria.

      Con 45 años, hijo de la inmigración paquistaní bien integrada en Londres, con una madre costurera y un padre chofer de ómnibus y primer universitario de la familia, Sadiq va a ser el político con el más poderoso mandato europeo después del presidente francés François Hollande y el presidente de Portugal.

      Khan hizo una campaña constante en Londres, aún en medio del escándalo que sumergió al partido bajo acusaciones de antisemitismo y de extremismo, cuando entró a jugar la religión en el debate. Tuvo que soportar panfletos escritos en hindú, sikh y Tamil advirtiéndole a la multicultural Londres y sus electores que Khan era “un peligro” y con una familia que “apoyaba a musulmanes extremistas”. La ministra del Interior británica, Theresa May, llegó a decir que era “inseguro” para Londres que Khan fuera su alcalde “cuando hay una significativa amenaza del terrorismo”, por haber defendido extremistas islámicos cuando era abogado de derechos humanos.

      Una de las primeras en felicitar cálidamente a Sadiq fue Jemmima Khan, hermana de Zac Goldsmith y musulmana convertida tras su casamiento con Imran Khan, el político conservador paquistani. Dijo que la campaña de su hermano “no reflejaba su naturaleza”.Un mensaje inteligente para desintoxicar una campaña muy sucia y prejuiciosa.

      “Sadiq siempre dijo que no estaba el nombre de Jeremy Corbyn en la boleta sino el suyo. Tampoco estaba el de Boris Johnson o el David Cameron. Fue una pelea directa entre el y Zac Goldsmith y ganó el más hábil”, dijo el viernes uno de sus asesores. Goldsmith había acusado a Khan de ser “un leal a Corbyn”, que pensaba utilizar la capital británica como “un peligroso experimento”, cuando Corbyn quiere olvidarse de un partido moderado y avanzar sobre las elites partidarias laboristas. No es esa la idea de Sadiq Khan, que apoyó la nominación de Corbyn pero no comparte su espíritu de secta.

      El triunfo de Sadiq Khan es la mejor noticia para el laborismo y para su líder, el vapuleado Corbyn. Especialmente después de una dura derrota Labour en Escocia, donde su representatividad fue arrasada por los nacionalistas pro independentistas del SNP y los conservadores salieron segundos. En la asamblea de Gales , el Labour perdió una mayoría que conservaba desde 1999 pero podría mantenerse por la coalición con los pro independistas. En las elecciones locales sorprendentemente el laborismo hizo una mejor elección que la esperada. Ganó y conservó más en el sur que en el norte, su territorio habitual, donde perdió. El escándalo por el antisemitismo lo afectó en Londres y en Escocia.

      En este Súper Jueves con elecciones de asambleas en Escocia, Irlanda del Norte, Gales y Londres, más concejales locales y la selección de dos diputados parlamentarios laboristas para la Cámara de los Comunes, el líder laborista Corbyn no perderá su mandato en manos de un desafío de sus propios pares. Esperarán al menos hasta después del referendum para decidir la suerte de Gran Bretaña en Europa el próximo 23 de junio, cuando se necesitan los votos laboristas para ganarle al Brexit (la salida del reino de la Unión Europea).

      El laborismo fue enterrado en Escocia, al llegar tercero en un territorio donde supo reinar y al pro independentista SNP de Nicola Sturgeon le faltaron dos votos para obtener su mayoría en el Parlamento de Edimburgo, como en el 2011. Para el laborismo en el sur de Gran Bretaña podría haber sido horrible y no lo fue tanto. Corbyn puede oxigenarse sólo un poquito, probablemente hasta el referéndum sobre Europa de junio.

      En Escocia, el SNP, en el gobierno con la primera ministra Nicola Sturgeon, obtuvo 63 bancas y perdió seis asientos. Los conservadores lograron 31 bancas y ganaron 16, los laboristas consiguieron 24 y perdieron 13, los verdes tuvieron 6 y ganaron 4, los liberales demócratas se mantuvieron en 5 bancas. El SNP necesita 65 para una mayoría, le faltan dos y deberá negociarla con los liberales demócratas. EL SNP le ha robado los militantes al laborismo con su discurso nacionalista populista.

      Los resultados en Escocia demostraron a la primera ministra Nicola Sturgeon que no tiene mandato para convocar a un nuevo referendum por la independencia de Gran Bretaña, como 20 meses atrás. Si ganara el Brexit el próximo 23 de junio en el referéndum. ella podría intentar otra convocatoria pero generará una inmensa crisis constitucional en el reino.

      Contra todos los pronósticos, Jeremy Corbyn no perdió las 150 bancas en las elecciones locales que se preveían. Fue catastrófico en Escocia pero en el sur del reino tuvo una elección mejor de lo que se esperaba y avanzó en Crawley, Plymouth y Southampton. La razón fue simple: en medio del escándalo de antisemitismo dentro del partido, los candidatos “Labour” que consiguieron el triunfo decidieron hacer una campaña basada en cuestiones locales y pidieron a Corbyn que no viniera a hacer proselitismo en sus regiones.

      “Nosotros nos mantuvimos en el control de los consejos que estaban previstos perder”, dijo Jeremy Corbyn desde Sheffield, donde sumó el laborismo una nueva diputada para la Cámara de Diputados, en el cinturón del acero británico. “A lo largo de Gran Bretaña nosotros teníamos predicciones de que el laborismo iba a perder consejos.No lo hicimos. Nos mantuvimos y nosotros crecimos en el apoyo en algunos lugares” aseguró Jeremy.

      Los especialistas en sondeos no son complacientes con los Labour. “El laborismo lo hizo mal, aunque se salvó de una noche catastrófica, como era temido. Pareciera que va a terminar con 50 bancas menos en los consejos y no con 150, como se esperaba. Esto es malo para un partido que quiere recuperar el poder nacional en la próxima elección. Es la primera vez en 30 años que un partido opositor pierde terreno en los consejos municipales. Para cualquier estándar de una pre elección, el jueves fue desastroso para el laborismo”, diagnosticó Peter Kellner, uno de los especialistas británicos en sondeos.

      Para los legisladores laboristas, la cuestión no es mantener los consejos sino crecer y ganar el campo de los moderados, que no le interesan a Jeremy Corbyn. Los conservadores ganaron menos de los que esperaban en el sur. Probablemente como un producto de la guerra civil que domina el partido por la batalla de pertenecer o no a Europa.

      El crecimiento del UKIP, el partido euroescéptico y soberanista, le mordió los votos del Old Labour a los laboristas en Gales y en el sur a los torys con un discurso antieuropeo y antiinmigración. El euroescéptico UKIP hizo en las elecciones locales británicas una buena performance en Thurrock, Great Yarmouth, Hartlepool, Bolton y en la asamblea en Gales, en un “voto de protesta”, donde le robó votos al “Old Labour”, con militantes preocupados por la inmigración y el trabajo.Perfila una tendencia que fortalece el Brexit o salida de la Unión Europa en el referéndum del próximo 23 de junio.


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      María Laura Avignolo
      María Laura Avignolo

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