• Pareja Thinkstock Photos
  • Foto

  • Video

05.10.2012 | Mitos sexuales

El orgasmo masculino, ¿placer o descarga?

“Si hablar del orgasmo es hablar de algo enigmático, en los hombres esto parece zanjarse un poco porque se confunde el orgasmo con la eyaculación”, analiza el licenciado Gabriel Rolón en su último best seller. Inseguridades, dudas y exigencias que cierran el encuentro sexual.

  • 3

Podemos entender que el placer estaría en la descarga de la tensión acumulada y que el fin de la relación sexual es entonces el orgasmo. Pero si esto es así, ¿por qué, entonces, muchos lo alejan y lo posponen en el tiempo lo más que pueden? ¿Por qué si el placer está en la disminución de la tensión se disfruta tanto de una tensión extrema que psíquicamente debería ser vivida como displacentera?

Podríamos decir que esto se da, tal vez, porque en la sexualidad se juega un más allá del Principio del Placer, lo cual explicaría por qué el orgasmo tiene algo de doloroso. Basta con ver el descontrol, el pulso que se acelera, los gemidos, los gestos del rostro, para entender que algo de esto hay. De hecho, los niños en sus fantasías imaginan que el acto sexual es algo agresivo. Y no debe de extrañarnos, sobre todo si pensamos en las manifestaciones físicas y verbales que lo acompañan.

Ahora bien, si hablar del orgasmo es hablar también de algo enigmático, en los hombres esto parece zanjarse un poco porque se confunde el orgasmo con la eyaculación. ¿Pero esto es así? Me pregunto cuántas veces alguien eyacula y sin embargo el placer obtenido no ha sido demasiado grande, sino que se trató solamente de una descarga seminal provocada por ciertos estímulos corporales, pero sin la aparición de la sensación fuerte, casi descontrolada que produce el orgasmo, mientras que otras veces esas sensaciones sí aparecen aun en ausencia de eyaculación.

Esto no siempre se entiende, por eso hay veces que luego de una relación maravillosa, pero en la que el hombre no eyaculó, la pareja suele preguntarle: “¿Y, vos, no vas a terminar hoy?” Y aunque él le jure que está en el cielo y que pasó un momento increíble, puede que ella no se conforme con esto e insista: “Sí, claro. Pero ¿no vas a terminar… No te gustó?” En esos casos, lo que se exige es una prueba, casi diría una garantía de que el hombre lo ha pasado bien.

Del mismo modo, también algunos hombres, por supuesto hablo de aquellos cuya elección es la heterosexualidad, necesitan constatar que su pareja ha disfrutado del encuentro sexual pero, como ni siquiera tienen esa prueba engañosa de la eyaculación, es que suelen ser más inseguros y les cuesta eludir la pregunta: “¿Y, llegaste? Pero no me mientas, decime la verdad”.

Y muchas veces, aunque se le diga la verdad, ésta no alcanza para convencerlo. Por eso, esta idea estereotipada que circula sobre el fingimiento del orgasmo femenino tiene en realidad dos posibles motivos: el primero de ellos es tranquilizar al otro demandante que quiere escuchar que ha estado a la altura de las circunstancias. Como si con los gritos exagerados se le estuviera diciendo: “¿Así está bien? ¿Estás tranquilo? Vos decime cuántas veces lo necesitás y yo te lo doy”.

El otro motivo posible, el de la mentira, suele ser que muchas mujeres se avergüenzan de no llegar al orgasmo. Como si hubiera algo que está mal en eso, como si fueran menos mujeres. Entonces el fingimiento viene a cubrir lo que ellas viven como una falencia personal. Pero, tanto en ambos casos, la problemática que se pone en juego es la de la inseguridad, ya sea de uno o del otro.

La respuesta ante la demanda de la comprobación del orgasmo del partenaire sexual aparece entonces como un modo de encontrar tranquilidad ante la ausencia de un saber posible sobre la sexualidad. Y esto se liga a la falta del instinto en el hombre.

¿Ustedes imaginan a un perro preocupado por saber cómo la pasó la perra? Seguramente, no; porque allí sí, hay un saber sobre el cómo, el cuándo y el porqué del encuentro sexual. En cambio, como en la naturaleza de la sexualidad humana no hay un saber natural, el partenaire intenta averiguar hasta dónde ha llegado a satisfacer al otro, cómo ha estado, qué clase de amante es; en otras palabras, cuál es, sexualmente hablando, su lugar de importancia para el otro.


Extractos de “Encuentros. El lado B del amor” (editorial Planeta), el último libro de Gabriel Rolón, licenciado en psicología y autor de best sellers.


  • Imprimir
  • Enviar

Comentá con Facebook

Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de las sanciones legales que correspondan. Aquel usuario que incluya en sus mensajes algún comentario violatorio del reglamento será eliminado e inhabilitado para volver a comentar.
Nos apoyan
Copyright © 2013 / Entremujeres
Todos los derechos reservados

Protección de datos personales


Agea Digital
  • POLITICA DE PROTECCIÓN DE DATOS PERSONALES

  • Protección de Datos Personales

Al registrarse en alguno de los sitios de Dominio de ARTE GRAFICO EDITORIAL ARGENTINO S.A. (en adelante AGEA), EL USUARIO deberá brinda información personal, prestando su consentimiento para que la misma sea almacenada directamente en una BASE DE DATOS, encontrándose protegida electrónicamente, utilizando los mecanismos de seguridad informática de protección de la información más completos y eficaces para mantenerla en total confidencialidad, conforme a la Ley Nº 25.326 de Hábeas Data, no obstante lo cual, el Usuario puede informarse al respecto en http://www.jus.gov.ar/datospersonales/pdf/ley_ 25326.pdf, siendo la Dirección Nacional de Protección de Datos Personales, del Ministerio de Justicia, Seguridad y Derechos Humanos, el órgano de control de la citada norma legal (http://www.jus.gov.ar/datospersonales/).

AGEA se reserva el derecho a modificar la presente política para adaptarla a novedades legislativas o jurisprudenciales así como a prácticas de la industria. En dichos supuestos, anunciará en esta página los cambios introducidos con razonable antelación a su puesta en práctica.

Mediante el presente, toda persona que se registra en un sitio de Internet de dominio de AGEA (en adelante USUARIO) y vuelque información respecto de su nombre, domicilio, documento nacional de identidad, identificación tributaria, teléfono, dirección de correo electrónico y/o datos vinculados a productos financieros (DATOS PERSONALES), presta su consentimiento para que dicha información sea almacenada directamente en una BASE DE DATOS de propiedad de AGEA.

El Usuario garantiza que los Datos Personales facilitados a AGEA son veraces y se hace responsable de comunicar a ésta cualquier modificación en los mismos.

Se deja expresamente aclarado que ciertos Servicios prestados por éste sitio u otros sitios vinculados pueden contener Condiciones Particulares con previsiones específicas en materia de protección de Datos Personales.

Los Datos Personales serán incorporados a una base de datos que es de titularidad de AGEA (la "Base").
EL USUARIO presta su consentimiento para que AGEA realice operaciones y procedimientos sistemáticos, electrónicos o no, que permitan la recolección, conservación, ordenación, almacenamiento, modificación, evaluación, bloqueo y en general, el procesamiento de sus DATOS PERSONALES (en adelante TRATAMIENTO DE DATOS PERSONALES). AGEA podrá contratar a terceros para el tratamiento de Datos Personales.
La finalidad de la recogida y tratamiento de los Datos Personales es la que se detalla a continuación:

  • • Para habilitar su participación en promociones, premios o concursos en línea.
  • • Para el desarrollo de nuevos productos y servicios que satisfagan las necesidades del Usuario.
  • • Para contactarse, vía mail o telefónicamente, con el Usuario a fin de relevar opiniones sobre el servicio y para informar sobre productos y servicios de cualquiera de los sitios editoriales o productos de AGEA.

AGEA ha adoptado los niveles de seguridad de protección de los Datos Personales legalmente requeridos, y ha instalado todos los medios y medidas técnicas a su alcance para evitar la pérdida, mal uso, alteración, acceso no autorizado y robo de los Datos Personales facilitados a AGEA. Ello no obstante, el Usuario debe ser consciente de que las medidas de seguridad en Internet no son inexpugnables. Por tal motivo, debe tener presente que siempre que divulguen voluntariamente información personal online, ésta puede ser recogida y utilizada por otros. Por lo tanto, si bien ponemos nuestro mayor esfuerzo por proteger su información personal, AGEA no será responsable por la difusión de los datos personales de nuestros visitantes efectuada por fuentes ajenas a ésta ni será responsable por los daños y perjuicios que la misma genere.

El Usuario tiene reconocidos los derechos de acceso, cancelación, rectificación y oposición, así como tienen reconocido el derecho a ser informados de los permisos de acceso realizados contactándose con AGEA a través del correo electrónico datospersonales@agea.com.ar
El Usuario puede modificar sus Datos Personales en cualquier momento, accediendo directamente a “Editar Perfil”, valiéndose de su Usuario y Contraseña, podrá dar de alta, modificar y/o dar de baja los datos personales que hubieran ingresado en la Base.

Las estructuras de la Base no requiere ni permite el ingreso de datos ‘sensibles’ en los términos del artículo 7° y concordantes de la Ley 25.326 de Protección de Datos Personales y su Reglamentación.