Noticias hoy
    En vivo

      Quiso defender de un asalto a su mujer embarazada y lo asesinaron de un tiro

      Tenía 37 años y trabajaba en un negocio de repuestos. Su esposa tiene fecha de parto para el viernes. Dos motochorros los amenazaron cuando bajaron del colectivo, a 2 cuadras de su casa. El intentó sacarles el arma.

      Quiso defender de un asalto a su mujer embarazada y lo asesinaron de un tiroCLAIMA20150909_0016 Alfredo Valladolid y su mujer, Patricia Schmidt

      Estaban ansiosos, iban a ser padres por primera vez. Tenían todo listo para una cesárea programada. La beba nacería el próximo viernes y ya le habían elegido el nombre: se llamaría Martina. Pero en unos segundos, todo dio un vuelco trágico e irreversible. Alfredo Valladolid (37) y su mujer, Patricia Schmidt (36) habían bajado del colectivo y caminaban hacia su casa de Longchamps cuando fueron asaltados por dos motochorros. El hombre les dio su billetera, pero al mismo tiempo manoteó el arma del ladrón que lo tenía encañonado, queriendo proteger a su esposa. Lo que siguió fueron entre cuatro y cinco tiros: la víctima cayó en el lugar, ante la mirada aterrada de su esposa. Los asaltantes escaparon.
      Todo sucedió en la tarde del lunes, alrededor de las seis, en el barrio “El Parque” de la localidad de Longchamps, en el partido de Almirante Brown. El lugar fue alguna vez una estancia que con los años fue transformándose en un barrio residencial aunque sin ningún tipo de lujo, atravesado todavía por algunas calles de tierra a la vera de la avenida Hipólito Yrigoyen.
      “Alfredo había tenido que ir a hacerse algunos estudios médicos. Ellos tienen auto, pero estaba roto. Lo tenían en el taller. Bajaron del colectivo en la entrada al barrio. Mientras caminaban hacia la casa, dos cuadras antes de llegar, los cruzaron dos pibes en moto”, contó a Clarín una amiga de las víctimas.
      Habían hecho doscientos metros por la calle Los Cipreses cuando los asaltantes –iban en una moto negra y con cascos ocultándoles los rostros– los encararon. Alfredo cargaba una mochila y llevaba la billetera en un bolsillo trasero de su pantalón. “¡Danos la plata!”, gritaron los ladrones, según una vecina. “Patricia contó que su marido hizo un gesto con la mano, como para que ella quedara detrás suyo. Y cuando estaba dándoles la billetera, le manoteó la pistola al delincuente como para arrancársela o correr el caño. Debe haber habido un forcejeo y después vinieron los tiros. Fueron entre cuatro y cinco. Y a él le pegaron en el abdomen”, relató la mujer a Clarín. Y agregó: “El era un tipazo, pero tenía un temperamento muy impulsivo. No me resulta para nada extraño que reaccionara de esa manera”.
      La víctima, de nacionalidad peruana, trabajaba como empleado en una empresa de venta de repuestos de autos en Mataderos, en Capital. Patricia es maestra jardinera, pero trabaja como auxiliar en una escuela primaria de Glew. Ella nació en el barrio y ahora vivía allí con Alfredo, en la misma casa donde creció junto a sus padres y dos hermanos. “Los papás de Patricia están radicados en Entre Ríos. Tengo entendido que son de allá, aunque todos ellos se criaron acá”, recordó una vecina de la cuadra.
      Patricia y Alfredo le habían hechos algunas refacciones al chalé y ya tenían todo preparado para recibir a la beba, su primera hija. Ella cursa un embarazo de 38 semanas. “Siempre fueron una pareja muy organizada. Esto es un desastre, Patricia se internaba el viernes para la cesárea”, describió la mujer.
      “Yo escuché tres tiros, salí con mi marido y lo vimos a él tirado. La señora estaba llorando, muy mal”, relató una vecina. “Yo estaba abriéndole el portón a mi esposo y escuché los gritos. Vi los fogonazos, pero me puse tan nerviosa que ni me acuerdo de la moto. Cuando salimos, vimos al chico con la mujer encima que lloraba y gritaba. La mochila y la billetera quedaron desparramadas y se ve que él alcanzó a caminar unos metros hasta que cayó acá adelante”, agregó otra.
      Tras los disparos, llegó un patrullero en el que cargaron a Valladolid para llevarlo, en grave estado pero aún con vida, a una Unidad de Pronta Atención (UPA). Allí no pudieron hacer mucho por salvarlo: la víctima murió a las dos horas.
      El lunes se hicieron allanamientos en un asentamiento cercano, pero sin resultados. Se cree que, antes del crimen, los ladrones habían intentado otro robo.
      “Ellos eran muy compañeros. A la tarde podías verlos tomando mate frente a la casa. Se casaron hace unos años y estaban muy contentos esperando por la beba. Es muy triste todo esto”, concluyó una amiga.


      Sobre la firma

      Sergio Dima

      sdima@clarin.com

      Bio completa