• Foto

  • Video

12.09.2011 | Destino

Los signos y las relaciones personales

Claves astrológicas para comprender nuestros vínculos.

Beatriz Leveratto
  • 24
  • Compartir

Habitualmente creemos que la cartanatal de una persona define su carácter, sus talentos y sus defectos y nospermite predecir aquello que habrá de ocurrirle en el futuro. Y creemos,también, que tanto las características de personalidad como el destino individualestán escritos en ese mapa astrológico. Pero no hay misterio alguno: aquelloque somos y todo lo que habremos de vivir ya está determinado. El astrólogo es,simplemente,  alguien que puede saberlo ycomunicárnoslo.

Sin embargo, existe otra astrologíapara la cual las cosas no son tan simples y cada individuo simboliza un complejomisterio. Y para esa otra astrología el tema de las relaciones es fundamental.

¿De qué podría hablarnos unaastrología que no nos diga “cómo somos las leoninas”, “qué le va a pasar laspiscianas el próximo año” o “qué signo debés evitar si sos taurina”?

En esencia, esta otra forma deentender la astrología nos invita a considerar que lo que somosy lo que nos ocurre no son cosas separadas. No somos individuos alos que “les toca un destino”, con momentos de dicha y de desdicha, que podríaser controlado gracias al “sabio consejo” del astrólogo.

Esta astrología no recomienda “qué personate conviene –o no- según tu signo, sino que aporta algunas claves paradescubrir qué profunda propuesta está trayéndote ese vínculo que disfrutás oque padecés. Si una persona se ha aparecido en tu vida es porque allí hayinformación acerca de vos. No importa si fue elegida voluntariamente o su apariciónfue azarosa y casual, sino que para la astrología el hecho de que ese encuentro se haya producido indica que esconveniente para determinado aprendizaje.

En una carta natal están presenteslos doce signos del zodíaco y algunos pueden destacarse más que otros, como loson el signo del Sol, el de la Luna o el del Ascendente. Nuestro ser más profundo es elresultado de esa alta gama de relaciones internas. No somos de una sola manera:nuestra carta astral nos dice que habitamos distintos personajes, que somos laconvivencia de diversos arquetipos humanos que deben aprender a vincularse y adialogar entre ellos. Nuestros desórdenes internos, nuestros conflictos y nuestrospadecimientos mucho tienen que ver con la represión de algunas cualidades del mapaastral. En general vivimos conflictuados o atemorizados por miedo a ser lo queverdaderamente sentimos que somos, por no permitir que emerja todo el potencialde nuestra carta natal.

La astrología nos invita aregistrar que no somos “exclusivamente de un modo” sino que somos diferentes naturalezas en vínculo.No somos seres exclusivos, fijos y estáticos, sino seres vinculares, cambiantesy dinámicos.

Es probable que si abordamos eldesafío de aceptar nuestra compleja naturaleza, de reconciliar personajesinternos que se sienten enemigos, progresivamente se haga evidente unasensación de bienestar y de mayor paz interior. Y acaso también registremos quemuchos de los conflictos con el mundo externo parecen diluirse.

En definitiva, los vínculos queestablecemos en nuestra vida representan, de manera profunda, desafíos detransformación personal. Nos invitan a vivir más plenamente lo que somos. Y nohay modo de aceptar esa invitación sin dejar a un lado nuestra necesidad de quenos confirmen lo que creemos ser. Esa mayor plenitud no puede ser un “cómodoagregado” a lo que creemos ser, no es algo que “se sume a lo que ya soy”, sinoque resulta un descubrimiento sorprendente, muchas veces incómodo y difícil deaceptar, pero que siempre nos conduce a dar respuestas más creativas y másvitales, saliendo de la sensación de encierro y repetición.

 

Para la astrología, el poderososímbolo que tienen los vínculos en nuestra vida es ese: acercarnos a lo quedesconocemos de nosotros mismos.


Beatriz Leveratto, astróloga y tarotista

  • Imprimir
  • Enviar

Espacio de Publicidad



LOSELEGIDOS