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      Tras la polémica performance con desnudos, revaluarán la selección de proyectos para los museos

      Este jueves renunció la directora de Museos y, luego de un pedido de disculpas, desde el Ministerio de Cultura porteño dicen que se revisarán los procesos de evaluación. Polémica por una performance con desnudos en los jardines del Museo Fernández Blanco Renunció la jefa de Museos de la Ciudad tras el escándalo por la performance con desnudos

      Tras la polémica performance con desnudos, revaluarán la selección de proyectos para los museosLa polémica performance en el Museo Fernández Blanco. Captura

      Uno de los párrafos que pasó desapercibido del comunicado oficial que el Ministerio de Cultura de la Ciudad, a cargo de Enrique Avogadro, emitió a la una de la madrugada de este jueves, luego de la polémica que en redes y medios se desarrolló por el espectáculo performático del Grupo Periférica, es el que alude a una revisión –supuesta por ahora- de los procesos de selección de los proyectos que lleva adelante la Subsecretaría de Gestión Cultural porteña, a cargo de Viviana Cantoni, y la Dirección General de Museos bajo su órbita, a cargo de Martina Magaldi, en los espacios a cielo abierto de los museos porteños.

      Desde que se habilitaron los espacios al aire libre, en tiempos de pandemia, Cantoni tomó a su cargo la programación en jardines y patios de por lo menos cuatro de los nueve museos de la Ciudad, donde las actividades masivas son posibles.

      Estos museos son, además del Fernández Blanco, escenario de la performance controversial del último sábado, el Sívori, el Larreta y el Saavedra. El MAP (Museo de Arte Popular José Hernández) cuenta con un patio en el fondo de la sede pero no es tan grande como para recibir mucho público.

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      Sucedió el sábado por la tarde con público familiar entre los visitantes. Forma parte de las actividades que programa el Ministerio de Cultura en las instituciones, sin consultar la curaduría de cada espacio.

      El comunicado tardío señalaba que “la Ciudad de Buenos Aires presenta más de 200 programaciones culturales públicas todas las semanas en sus más de 80 espacios culturales distribuidos en todas las Comunas. Es por ello que se reorganizarán procesos y se redefinirán responsabilidades en cuanto a las programaciones artísticas”, a la par que se disculpa con los asistentes, los amigos del Museo y todos los que hayan asistido inopinadamente a la performance con semidesnudos y lenguaje porno soft del útimo sábado.

      El texto oficial de Cultura de la Ciudad anunció además la renuncia de la gerenta (sic) de Museos Victoria Otero, tras la polémica.

      Todos los intentos de Clarín Cultura por tratar de obtener una declaración de algún funcionario del área cultural del Gobierno porteño, para conocer más sobre el devenir futuro y qué ocurrirá con los proyectos ya aprobados, fueron infructuosos.

      Voceros del ministerio de Cultura, con cuentagotas, solo ampliaron: “El museo va a trabajar para reforzar los procesos de selección”. Pero el Museo Isaac Fernández Blanco no tuvo nada que ver en la propuesta del escándalo. Ni tampoco su Asociación de Amigos que emitió ayer mismo un comunicado explicando que la performance fue programada por otra área de la Ciudad.

      La polémica performance en el Fernández Blanco.La polémica performance en el Fernández Blanco.

      Los museos porteños dejaron de tener autonomía para programar en los espacios abiertos de sus sedes a finales de 2020, cuando se levantó el lockdown. Pero mal pueden hacerlo cuando no tienen presupuesto.

      Según pudo saber Clarín Cultura el presupuesto se controla desde la subsecretaría de Gestión Cultural. Y cada museo da batalla por los recursos que precisa para su programación en el interior de sus sedes. El único museo que tiene autarquía, tanto en programación como en recursos, es el de Arte Moderno, a cargo de Victoria Noorthoorn, que depende directamente de la jefatura de gabinete, a cargo de Felipe Miguel.

      Eso es lo que resulta más curioso: mientras los museos reman cada exposición o acción cultural que llevan adelante, desde lo alto de la pirámide le caen proyectos de dudosa calidad estética.

      “Algunos son atractivos y se llenan de público joven. Otros son imposibles desde un punto de vista estético. Y se observa falta de talento pero también de aptitud para seleccionar. Son propuestas elegidas al margen de lo que los museos programan. Y a veces chocan”, dicen tres fuentes inobjetables consultadas por este diario. Si hay una actividad dentro del museo y en sus jardines hay un espectáculo con sonido alto, la del museo se cancela.

      Se revisarán los proyectos.Se revisarán los proyectos.

      Una performance desafortunada

      La obra del grupo Ópera Periférica consistió en la presentación de un cantante y otros dos “artistas” semidesnudos meneándose en el pasto de los jardines y entonando letras cuyo lenguaje iba de lo vulgar al porno soft.

      Sucedió el sábado por la tarde con público familiar entre los visitantes. Forma parte de las actividades que programa el Ministerio de Cultura en las instituciones, sin consultar la curaduría de cada espacio.

      En este sentido, las autoridades señalaron que "de haber tenido el menor indicio, no hubiera sido programada esta performance en un espacio abierto al público, ni en ese horario vespertino". Y agregaron: “No avalamos, ni promovemos esta clase de espectáculos que puedan herir u ofender la sensibilidad de muchas personas".

      En el texto precisaron que la obra, una "ópera barroca llamada 'Sirenas en jardines electrónicos' fue seleccionada en la convocatoria abierta federal realizada en 2022 por la Dirección General de Museos del GCBA", pero advirtieron que "en ningún lugar de la documentación" que presentaron había "indicios de las escenas que se desarrollaron".

      "No existió referencia alguna de que la obra debiera tener restricción de edad y utilización de lenguaje explícito", insistieron en el comunicado.

      La renuncia de Otero fue celebrada por la ex diputada y presidenta del Consejo Social de la Ciudad, Cynthia Hotton. "En respuesta al reclamo generalizado por lo sucedido en el Museo Fernández Blanco, renunció hoy Victoria Otero, gerente de Museos de la Ciudad y responsable de esta programación que tanto nos indignó a todos", destacó.

      La canción que acompañaba el baile decía en un fragmento: “Qué importa la pobreza cuando tenés la p... bien dura… Qué importa la pobreza cuando tenés la cola hambrienta…. Qué importa… cuando salís enloquecida a buscar por las calles, por los rincones, ese poco de amor furioso que te aturde y te hace olvidar un rato de la pobreza”.

      Mecenazgo

      La convocatoria federal en la que fue seleccionada la performance “Barroco Furioso” que desató el escándalo es paralela a la que se hizo el año último en Mecenazgo de la Ciudad. De un total de 1.158 proyectos aprobados, 794 son también federales. La inversión total es de 1859 millones de pesos “para seguir impulsando la vida cultural y artística de la Ciudad”.

      El ministerio suele pasar por mecenazgo algunas obras de infraestructura que los museos necesitan. Por caso a la Asociación Cooperadora de Amigos del Museo Fernández Blanco le concedió cinco millones de pesos cuyo destino será la puesta en valor edilicia de bellísimo inmueble que ocupa en calle Suipacha, además de la restauración de techos de teja colonial y la refacción de las terrazas tanto en el Palacio Noel como en la Casa Girondo-Lange.

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      Susana Reinoso
      Susana Reinoso

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